Calimero

Triste, tímido, ausente. Dulce como una caricia a destiempo. Poblado de silencios, invisible para el ruido. Dentro de una mochila negra para portátiles y callado. Vigilado por sí mismo. Abierto y volátil en su cuarto de somníferos. ¿Quién no quiere "un amiguito"?
Incapaz de desprenderse de su cáscara blanquirrota. Ojos tan grandes como el asombro. Dolido. Eternizado en su pereza moral. Unipicornio y blandipatuso. Diluido en sí mismo. Andrógino como un muchacho.
Roto como una muchacha. Incierto.
0 Comments:
Publicar un comentario en la entrada
<< Home